Anestesia - Historia
Puede discutirse si el primer uso del éter en el año 1846 o el primer uso del óxido nitroso en el año 1844 es lo que define el nacimiento de la anestesia moderna. Aunque fisiológicamente la anestesia es muy diferente del sueño fisiológico, comúnmente se la conoce como narcosis o periodo de sueño.
Se dispone actualmente de un número de drogas registradas e indicadas sobre todo para la anestesia. Los barbitúricos introducidos durante la primera mitad del siglo pasado representan un paso importante en la evolución de la anestesia general. Al inyectar estos agentes en forma intravenosa, se logró una inducción rápida de la anestesia. Algunos años más tarde, se introdujo el primer anestésico inhalado halogenado, el halotano. Este fue otro importante avance en la historia de la anestesia moderna. Es un vapor altamente potente no explosivo con un perfil clínico muy aceptable. En concentraciones de alrededor de 1 vol. % la mayoría de los pacientes experimentaban un nivel de anestesia aceptable para la cirugía general.
Al halotano lo siguieron una serie de anestésicos inhalados halogenados; metoxiflurano, enflurano y durante la última década, isoflurano, desflurano y sevoflurano. Todos estos vapores son altamente seguros y eficaces.
Durante la segunda mitad del siglo pasado también se introdujeron un número de analgésicos potentes y seguros. Uno de los primeros fue el fentanilo, un opioide altamente potente para usar en forma intravenosa durante la anestesia. Siguió una familia de opioides semi-sintéticos y sintéticos para uso intra y postoperatorio.
Junto con estas drogas anestésicas se ampliaron los conocimientos de fisiología básica y de fisiopatología asociadas con trauma/ estrés. Todos estos agentes han marcado importantes avances en la rápida evolución de la anestesia moderna, segura y efectiva.